lunes, 12 de marzo de 2018

ENTRENAS RÁPIDO, LENTO O INTENSO

Literalmente la web, textos y similares definen al ritmo como la forma de sucederse y alternar una serie de cosas (movimientos, palpitaciones, acontecimientos, etc.) que se repiten periódicamente en un determinado intervalo de tiempo.
Cuando hacemos ejercicio físico es necesario mantener un ritmo y esta, por lo general, está íntimamente ligado al control de ejecución, si vas muy rápido no mantienes ni un control ni un ritmo, si vas dermasiado lento sucederá lo mismo. 
El ritmo tiene que ver en primer lugar con el estado inicial de la persona (sedentario, estilo de vida, etc), el biotipo y también tiene que ver con el objetivo a seguir (perder peso, aumentar masa muscular, etc) y con la rutina de ejercicios que va a realizar la persona.
Como mantienes el ritmo, hay varias maneras y una de ellas empieza cuando estabilizamos el cuerpo para la ejecución y culmina con la contracción donde el rango de movimiento debe ser continuo y sin pausa.
El tiempo de ejecución varía en cada persona, algunos mantienen un buen ritmo y cadencia, mientras que otros les cuesta un poco mantener el ritmo. Es muy importante seguir las instrucciones del instructor y aplicarlos con mucha paciencia, a veces por querer lograr resultados rápidos obviamos esta recomendaciones y se añade peso y repeticiones indiscriminadamente con lo cual se logra distorsionar el movimiento y se pierde control y ritmo.
Recuerda que nuestra genética tiene un limite y forzar o exigir a nuestro cuerpo más allá de nuestro umbral resulta contraproducente y peligroso.
Escucha a los que saben y exige que te entrenen bien.


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